viernes, 29 de noviembre de 2013

MARGARET HARRINGTON

Era hija de Jacob Harrington, barón de Exton1, y de Lucía Sidney. Católica de confesión, abandonó Inglaterra junto con Juana Dormer, duquesa de Feria y prima de Margaret Harrington. Ya en España, la duquesa la dotó con 20.000 ducados para que pudiese casarse con Benito Cisneros, un adinerado cortesano.
Margaret Harrington murió en 1601, viuda y sin sus dos hijos ya fallecidos, aprovechando que ningún descendiente de ésta pudiera recibir herencia alguna, Juana Dormer convenció a su prima para que donase todos sus bienes al convento de Santa Marina poniéndose ella como albacea2, y con la excusa de que así su prima, compañera de exilio y protegida de ésta tuviese un gran convento en su memoria y una galería que conectaba directamente con el alcázar de los duques de Feria. La idea de hacer una galería que uniera el palacio y el convento fue de la duquesa, a deseo de su difunto marido, para que el conjunto del edificio sirviese de signo inequívoco de la autoridad señorial.
El 14 de enero de 1601, Margaret Harrington dictaba su carta de testamento y última voluntad. En primer lugar, mandaba que su cuerpo, ataviado por los hábitos franciscanos, fuese traído a Zafra, para ser enterrado en la capilla mayor de la iglesia del monasterio dedicado a ella. Junto con los restos de sus dos hijos Francisco y María Cisneros, que estaban enterrados en dos iglesias de Madrid. Mandó construir una estatua de alabastro que fuese “un retrato de mi persona.

En Zafra recordamos su presencia y estancia en nuestra ciudad con una calle dedicada a ella; en la parte nueva cerca de los Cármenes.

Puerta de entrada a la iglesia de Santa
Marina.

Estatua de Margaret Harrington
en la iglesia de Santa Marina.



1-Exton es un pequeño pueblo y parroquia civil en la ciudad de Winchester distrito de         Hampshire, Inglaterra.

2-Persona encargada por el testador o por el juez de cumplir la última voluntad del
   finado, custodiando sus bienes.

-       RUBIO MASA, J.C.: La iglesia de Santa Marina. Arte e historia de un convento de clarisas. Zafra, 1994.
-       RUBIO MASA, J.C.: “Retablos e imágenes de la iglesia de Santa Marina de Zafra (El dictado estético de doña Juana Dormer, duquesa de Feria)”. Los clasicismos en el arte español: (comunicaciones): actas del X Congreso del CEHA. Madrid, 1994; pp.267- 272.



      

domingo, 17 de noviembre de 2013

ENRIQUE COCK

Enrique Cock (Groningen, 1540 (?) - Madrid, 1598)   fue un humanista holandés, exiliado católico, que tuvo que huir de su tierra y acabó en España., como cronista de los archeros reales. En 1574 entró a servir a la Duquesa de Feria. Bajo su protección empezó a viajar por España para hacer una Descripción de España. Y es que el Duque, como buen mecenas “no exigía nada en absoluto”.

De dos años se conservan varios escritos, entre otros “Asafrae nobilissimi Turdetanorum Baeturiae oppidi ducatusque Emporitani brevis descritio”, una versificada descripción de Zafra:

"Si en hora propicia miras hacia donde sale el sol verás el nacimiento de la fuente llamada de Feria, en la que el asno y bueyes abrevan al abrigo del muro de la ciudad, al tenue regato que fluye entre la grama. Si miras al solsticio de verano, verás olivares. Y pender verás los frutos en los arboles del hortelano. Entre árboles frutales, ríos familiares y fuentes. Tomarás el umbroso frescor del bosque sagrado. Cuyo blando murmullo convida a dormir levemente. Si de aquí tu mirada vuelves hacia el soplo del Àbrego. Una senda te guiará al castellar por pendiente sílave. Acá y allá rocas enormes y riscos enhiestos apuntan al cielo, del collado que vasto se alza. Frontal, desde arriba mirando el alcázar opuesto. Desde aquí podrás admirar las edificaciones. Surgidas donde antaño sólo rústicas chozas había; Y los templos, las puertas y el bullicioso trajín de sus calles. Aquí, solo el alto risco, el podador dará al viento su canto; Y las sombras hoscamente descienden de las cúspides altas. Por peñas, farallones y vaguadas profundas."

Enrique Cock se recorrió media Península recogiendo datos y preparando un sinfín 
de borradores que aún conservaba cuando murió y que existen hoy en algunas bibliotecas.

A continuación escribo otro de sus poemas dedicados a Zafra, concretamente a la Huerta Honda, que se llamaba así porque de ella se extrajeron las piedras para hacer el palacio (Parador de Zafra), y después se rellenó de tierra fértil, dejando un bajo terreno dentro de los muros de la villa y formando una alberca donde los días de calor se refrescaban sus habitantes. Es el siguiente:

 “Junto al palacio un huerto del lado que el ligero Euro sopla De breves dimensiones, pero fértil en plantas diversas; Las lechugas, delicioso entremés de los nobles manjares; Y las calabazas, tumbadas sobre sus grávidos vientres. Aquí los pájaros, moradores de ramas frondosas, Lanzan al aire sus trinos a modo de líricos cantos; Mientras debajo murmuran las aguas de los manantiales. El agua tonifica los cuerpos, multiplica los rumores el eco. Tómanse baños en las épocas de calor agobiente.”


Curiosamente, en Zafra, hay una calle dedicada a él, en la cual vivo yo.




     Portada y contraportada del libro de los poemas traducidos             
      de Enrique Cock, por Juan García Gutiérrez.  



  Calle dedicada a Enrique Cock. 


                                                                                                                                                                                                                                                                                     




MONASTERIO DE SANTA MARÍA DEL VALLE



Este convento, en sus orígenes monasterio, se encuentra muy ligado a la familia Suárez de Figueroa siendo también mausoleo de la misma, donde están enterrados los más importantes miembros de la citada familia, que fueron elementos valiosos al servicio de los reyes españoles en la Reconquista de España, y que llegaron a ocupar importantes cargos en la política de la nación. Por ejemplo, Lorenzo Suárez de Figueroa y su esposa doña María Manuel, primera duquesa de Feria,  Rodrigo Manrique, casado con doña Mencía, hija del fundador y García Laso. Los orígenes de los Suárez de Figueroa los encontramos en Écija (Sevilla), cuya patrona es precisamente Santa María del Valle, de ahí el nombre original del monasterio. Don Gomes Suárez de Figueroa fundaría el monasterio para perpetuar su memoria, dignificar la villa y para sus dos hijas, Isabel y Teresa, que optaron por consagrarse a Dios. La iglesia y el coro fueron concebidos como panteón del linaje de los Suárez de Figueroa, y así allí están enterrados, entre otros, don Gomes  y su mujer Elvira Laso de Mendoza (en medio del coro de las religiosas), de hecho hay constancia de enterramientos de miembros de esta familia hasta el siglo XVII, a partir de entonces no hay documentos que acrediten que los poseedores del título de duques de Feria se hayan enterrado en el panteón familiar. La citada fundación fue ratificada por el papa Martín V mediante una Bula con fecha de 16 de noviembre de 1428 y el monasterio fue bendecido por don Juan de Morales, obispo de Badajoz en 1430.


Sepulcro de don Lorenzo
Suárez de Figueroa y su esposa  

Sepulcro de García Laso

                                   




Desde la fundación de dicho monasterio además de mausoleo de los Suárez de Figueroa dicho edificio también es testigo de acontecimientos como el nombramiento por el rey Enrique IV de primer conde de Feria a don Lorenzo Suárez de Figueroa.

La primera comunidad de monjas que ocuparon el monasterio vienen de Tordesillas, diócesis de Palencia, siendo abadesa doña Isabel, hija del fundador.
El monasterio se construyó dentro de los muros de la villa. El clérigo e historiador zafrense don Manuel Vivas dice que el templo se construyó sobre las ruinas de un mezquita árabe, convertida después en capilla.
Arquitectónicamente está dividida en dos partes bien diferenciadas, la iglesia y el propio convento. La iglesia siempre ha estado abierta al público, se accede a ella por un pórtico y en su interior hay innumerables tesoros artísticos y religiosos: estatuas, retablos, reliquias y útiles eclesiales de un enorme valor, además las armas heráldicas de los Feria aparecen a menudo por todo el edificio, en paredes, capiteles e incluso en algunos retablos.


                                                           
                                             Escudo de un duque de Feria


Dice la tradición popular que al abrir los cimientos de esta iglesia se encontró la estatua de la virgen del Valle que hoy preside su altar mayor.
Este monasterio fue declarado monumento histórico artístico nacional, y es uno de los muchos tesoros en Zafra.

                                             Imagen de la Virgen del Valle 


El monasterio actualmente es un convento de clausura de la orden de las clarisas y se sitúa en plena de calle Sevilla de Zafra. Hoy, en este convento se celebra misa y se realizan algunos actos culturales como conciertos o certámenes navideños. Además en sus dependencias se construyó un pequeño museo muy visitado por los turistas que visitan la ciudad.



-       CROCHE DE ACUÑA, F.: El Monasterio de Santa María del Valle de Zafra << Santa Clara >>. Zafra, 1990.

-    CROCHE DE ACUÑA, F.: Papeles sueltos del pasado de Zafra. Zafra, 1998.


Me hice unas fotos junto a unas lápidas funerarias y junto a la placa que explica la historia del convento.