lunes, 2 de junio de 2014

DUDO

Pinturas de Zurbarán en Zafra

Zafra es una ciudad bastante turística, con muchos lugares y curiosidades para visitar. Entre estas curiosidades se encuentra el retablo supuestamente pintado por Francisco de Zurbarán. Se sitúa en la iglesia de la Candelaria. Y digo supuestamente porque se cree que los lienzos que conforman este retablo fueron pintados en el taller de este pintor por alguno de sus aprendices, también se piensa que Zurbarán pudo hacer retoques en algunos puntos.


Vista de la iglesia de la Candelaria de Zafra.

Es ahí donde se plantea mi duda, si el retablo, llamado de Nuestra Señora de los Remedios, fuese enteramente obra de Francisco de Zurbarán, ¿tendría nuestra ciudad más turismo? o quizás, ¿más prestigio? Y si no lo fuese, ¿perderíamos cualquiera de las anteriores variantes?

Es cierto que una obra de este pintor tiene una gran importancia, y más para una ciudad como Zafra, pero, para mí, el simple hecho de que hubiese sido creada en su taller también es bastante relevante.

Tomo como ejemplo la obra de La Gioconda del Museo del Prado de Madrid que, aunque no es una obra del mismísimo Da Vinci, pertenece a su taller y esto ni le ha quitado protagonismo ni importancia.


                                                     La Gioconda original y su copia encontrada en el
             Museo del Prado.


Si se analizan a fondo estas pinturas se detecta que, ciertamente, poseen el estilo de pintura que solía utilizar Zurbarán en sus obras, aunque sólo en algunas zonas puntuales y es por esto por lo que dudo de las afirmaciones que sostienen algunas personas sobre la total autoridad del pintor extremeño.


Vista general del retablo.

Lienzo principal del retablo.


CUESTIONO 

El cincho de madera junto al arco del Cubo

Junto al arco del Cubo de Zafra se encuentra una pequeña plaza en donde, apoyado sobre una pared, aparece este cincho de madera. La información que poseo sobre éste es que fue donado al Ayuntamiento de Zafra por el cabildo catedralicio de Sevilla.
Es ahora cuando me pregunto, ¿para qué sirve esto?, ¿tiene algún valor histórico o artístico?, ¿es simplemente una manera de estrechar lazos con esta otra importante ciudad?

En mi opinión, el cincho lo veo como un elemento conmemorativo más. También debo decir que en Zafra hay muchas personas, entre ellas me incluyo, que no sabían lo que esa extraña “rueda” representaba. Por eso no le veo ninguna utilidad, es más, sería lo mismo si estuviera como si no.

Recopilando datos, también he averiguado que los gastos del transporte y la instalación corrieron a cargo de nuestro ayuntamiento y es entonces cuando pienso definitivamente que este cincho lo único que aportó fueron grandes pérdidas de dinero y tiempo, aparte de numerosos quebraderos de cabeza pensando en qué sitio lo colocarían. Y lo que hoy en día aporta es prácticamente nada, tal vez sirva de decoración a esta pequeña plaza, pero aparte de eso…

Su estado de conservación actualmente no es del todo malo, pero si se puede observar que la madera está un poco estropeada debido a que está expuesta a la intemperie y a su alrededor han empezado a brotar múltiples plantas.


Imagen en la que se puede observar la vegetación que está comenzando a brotar.



Vista del arco, la plaza y el cincho de madera.



CONDENO

Las pintadas en el patrimonio histórico-artístico

Sinceramente opino que las pintadas en los edificios de una ciudad, ya sean históricos o no, son una falta de respeto y ética hacia la población.

En Zafra, pongo un ejemplo, hay muros destinados a esta actividad, por lo que, yo creo que no es necesario utilizar los muros de los edificios públicos, y mucho menos los de edificios que tengan algún valor histórico y/o artístico, para practicar esta manera de expresar ideas o sentimientos que cada persona tenga.

 Yo me considero defensora del arte, y los "graffitis" están dentro de éste, así es que si alguien expresa sus sentimientos mediante él no me parece mal siempre que se realicen el lugares destinados a ello.

Cuando camino por mi ciudad, en lugares importantes de nuestra historia como el Alcázar de los Duques de Feria o en la plaza Grande o Chica, veo algunas pintadas o “graffitis” como comúnmente se conocen, y esto hace que no me sienta orgullosa de donde vivo, ya que  aporta una estética muy poco agradable.

Desde mi punto de vista, las pintadas que se hacen en los lugares correspondientes deberían ser consideradas un arte. Sin embargo, las que se hacen en sitios inadecuados y solamente tienen la función de destrozar, deberían ser vistas como un acto de vandalismo.


El arte del “graffiti”.



Esto es el mal uso del “graffiti”, esto es vandalismo.

Y como conclusión opino que esta grave actividad debería ser penada con alguna multa o sanción. Para evitar malentendidos apoyaría la instalación de diversas cámaras de vigilancia en algunos sitios estratégicos como la calle Sevilla o la plaza del parador.

Abajo a la izquierda se puede observar unas pintadas en azul.