Ermita de la Puebla de Sancho Pérez y su
plaza
de toros.
La imagen
representa a la Virgen María con el niño en brazos, vestidos con túnicas de diferentes
adornos y formas, mide unos 81 cm de longitud. Se talló a finales del siglo XIV
y principios del XV, aunque se desconoce su autor, desde esa fecha hasta el año
2006 estuvo muy mal conservada, por eso algunos de los curas al cargo de la
ermita la “restauraban” ellos mismos o mandaban a alguien inexperto. Por el
efecto del tiempo y por estas “restauraciones” aficionadas, la estatua estaba
muy deteriorada, por eso en 2006 se encarga una restauración.
Esta Virgen
tiene gran interés histórico y artístico (aunque no sea muy bella) porque es de
estilo gótico, hecha de alabastro, y además, no es de culto redondo, es decir,
por detrás no está esculpida.
Esta imagen
antes de ser restaurada, tenía un gran clavo de hierro que salía de la cabeza
de la Virgen, y que sujetaba una extravagante corona. Cuando la reformaron
quitaron todos esos lastres que la afeaban.
Clavo
que sujetaba la gran corona.
La estatua no tiene una gran simetría, ya que la mano de la Virgen que sujeta
al niño es demasiado grande y también podemos observar estos detalles en el
rostro del niño, que tiene unos rasgos adultos y un pequeño libro entre sus
manos que simboliza la Biblia. También la talla no presenta una relación entre
el niño y su madre, la Virgen, no tienen comunicación visual y están rígidos.
Según dice la leyenda esta Virgen se le apareció a un pastor en el año 1380 a las afueras del
pueblo, en un lugar llamado El Calvario.
Virgen
antes de la restauración,
con su
gran corona.
Virgen
después de la
restauración.
ANDRES ORDAX, S.: Monumentos artísticos de Extremadura. Editorial
regional de Extremadura, 2006.
MÉLIDA Y ALINARI, J.R.: Catálogo monumental de España. Madrid, 1926.
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